Atención al lector de Estómago en Calma
Estómago en Calma recibe mensajes en bienestar@estomagoencalma.com y en ningún otro sitio: no hay formulario, ni teléfono, ni consulta médica. Una persona de la redacción lee cada correo y lo contesta, por lo general, en cinco días hábiles.
Por qué solo un correo y por orden de llegada
Somos poca gente. Un único buzón, atendido por orden de llegada, es la manera de que ningún mensaje se quede sin leer. En agosto y en Navidad el plazo de cinco días hábiles puede estirarse.
No hace falta registrarse en nada ni seguir un formato: puede escribir desde la cuenta que use a diario y contarlo como le salga.
Lo que no podemos valorar por escrito
No interpretamos análisis ni ecografías, no decimos si unos síntomas son parásitos, no recomendamos dosis y no opinamos sobre un tratamiento que le haya prescrito su médico.
No es exceso de prudencia. Sin exploración ni historia clínica, cualquier respuesta nuestra sería una invención con apariencia de consejo. El razonamiento completo está en cómo verificamos cada página.
Si hay sangre en las heces, heces negras, vómito con sangre, fiebre mantenida, pérdida de peso sin proponérselo o un dolor abdominal fuerte que no cede, esta página no es el lugar. Llame a su centro de salud o acuda a urgencias el mismo día. Un correo que tarda días en contestarse no sirve para eso, y nosotros no podemos valorar un síntoma a distancia.
Adjuntos que sobran
Le pedimos que no adjunte informes, analíticas, ecografías ni ningún otro dato de salud, porque no los necesitamos para nada de lo que hacemos y preferimos no tener que guardarlos en ningún sitio. Si ya nos envió alguno y quiere ejercer sus derechos sobre esos datos, escriba a la misma dirección. Cómo tratamos el correo recibido se explica en la política de privacidad.
Un aviso sobre una página, de principio a fin
Casi todos los correos útiles señalan algo concreto de un artículo (el porcentaje de una prueba de heces, el nombre de un antiparasitario, una fecha), y para eso basta con copiar la dirección de la página y la frase que no le encaja.
Luego, una de cuatro. Si pregunta de dónde sale una cifra, le enviamos el documento, porque cada dato publicado tiene uno detrás. Si una fuente ya no dice lo que decía, o ha salido un estudio posterior, se revisa. Si hay un error, un dato caducado o un enlace roto, se corrige y la página muestra la fecha del cambio. Y si echa en falta un tema digestivo en el índice de temas publicados, queda apuntado.
Documentación de fabricantes, sí; contenido pagado, no
A un fabricante le agradecemos un tipo de envío: la documentación técnica de su producto. La composición cuantitativa, la ficha o el número de registro mejoran el análisis y se citan en la página como lo que son.
Contenido pagado, enlaces insertados en artículos y reseñas a cambio de producto reciben un no. Sin excepción.