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Publicado 22 de septiembre de 2026 Actualizado 22 de septiembre de 2026 Revisado por la redacción (Redacción de Estómago en Calma) 18 min de lectura

Gases intestinales: qué hacer y qué tiene respaldo real

Hojas de menta fresca, semillas de hinojo en un platito de cerámica y una tetera pequeña de hierro sobre papel claro, vistos desde arriba

Respuesta corta. De todo lo que se vende y se recomienda para los gases, solo un ingrediente de venta libre tiene una declaración de salud aprobada en la Unión Europea que hable de flatulencia: el carbón vegetal activado, con 1 g al menos 30 minutos antes de la comida y 1 g poco después.

En la guía clínica española, la parte de hinchazón y gases del colon irritable se maneja con aceite de menta y alcaravea, espasmolíticos, simeticona, rifaximina y probióticos, siempre dentro de un plan y no como remedio suelto. Todo lo demás —posturas, infusiones caseras, trucos de cinco minutos— no aparece en ninguno de los dos documentos.

¿De dónde salen los gases intestinales?

En buena parte, de la fermentación de hidratos de carbono que el intestino no absorbe del todo. Son los que la guía agrupa bajo la sigla FODMAP: oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables. Que esa fermentación produzca molestias depende menos de la cantidad de gas que de cómo lo lleve cada intestino, y eso explica por qué dos personas que comen lo mismo salen de la mesa en estados distintos.

La otra vía es el aire que se traga al comer, beber, mascar chicle o fumar.

Y antes de buscar remedio conviene saber qué es normal. Según el NIDDK, los estudios sitúan la expulsión de gases por el ano entre 8 y 14 veces de media, y los expertos consideran normal hacerlo 25 veces al día; los eructos normales llegan a treinta diarios. Del volumen en litros no damos cifra. Esa fuente cuantifica frecuencia, no litros, y las cifras que circulan vienen de material divulgativo sin respaldo primario.

Lo que sí está documentado es por dónde se interviene. La dieta baja en FODMAP ha demostrado una pequeña ventaja en eficacia frente a las recomendaciones dietéticas generales de la guía NICE que cita SEMERGEN, no un cambio de liga, y por eso no es el primer paso.

Y un segundo dato incómodo para las soluciones rápidas. Los gases casi nunca vienen solos. En el algoritmo español forman parte de la rama de hinchazón y distensión del colon irritable, junto al dolor abdominal y al cambio del ritmo deposicional. Si además hay pesadez después de comer, el cuadro se parece más a lo que describimos en la dispepsia con pesadez; si el problema principal es el volumen del abdomen, el punto de partida está en por qué se hincha el abdomen.

¿Se puede tragar aire sin darse cuenta?

Sí, y tiene nombre: aerofagia.

El NIDDK detalla los gestos cotidianos que hacen tragar más aire del habitual, casi todos evitables sin comprar nada. Mascar chicle, chupar caramelos duros, beber bebidas carbonatadas y beber con pajita meten aire de más en cada trago. Hablar mientras se come, comer o beber deprisa y fumar hacen lo mismo por otra vía. Y hay un gesto menos conocido: una dentadura postiza floja obliga a tragar aire para compensar el ajuste, algo que rara vez se relaciona con la hinchazón del día.

Ninguno de estos hábitos aparece en un análisis de sangre ni en una prueba de heces, así que solo se detectan repasando el propio día. El NIDDK los coloca antes que cualquier restricción alimentaria: cambiar el ritmo al comer y dejar la pajita cuesta menos que eliminar grupos enteros de comida, y para bastante gente basta con eso.

¿Qué se puede tomar para los gases?

Esta tabla ordena lo que existe por el tipo de respaldo que tiene, que no es lo mismo que por lo que promete el envase.

Qué Respaldo real Condición o matiz
Carbón vegetal activado Declaración de salud autorizada en la UE: contribuye a reducir el exceso de flatulencia después de las comidas Solo se cumple con 1 g al menos 30 minutos antes de la comida y 1 g poco después
Aceite de menta piperita + aceite de alcaravea Categoría EMA de uso bien establecido para trastornos gastrointestinales funcionales, la más exigente de la fitoterapia europea Estudiado en cápsulas, no como infusión; figura en la rama de hinchazón del SII
Simeticona Medicamento sin receta autorizado en España: su ficha técnica indica «alivio sintomático de los gases en adultos». Aparece además en el algoritmo español, en la rama de hinchazón y distensión No es complemento y no lleva declaración de la EFSA: su respaldo es la autorización como medicamento. En la guía, dentro del plan y no como tratamiento aislado
Espasmolíticos (otilonio, pinaverio, mebeverina, trimebutina, hioscina) En el algoritmo, para dolor y distensión Son medicamentos: quién y cuándo lo decide el médico
Rifaximina En el algoritmo, misma rama de hinchazón y distensión Antibiótico; prescripción médica
Probióticos con cepa identificada Algunas cepas mejoran dolor, distensión y flatulencia en el SII; sin declaración autorizada por la EFSA como categoría El efecto a largo plazo es incierto y el estreñimiento no mejora
Enzimas digestivas en cápsulas El reemplazo enzimático es un tratamiento para la insuficiencia pancreática exocrina diagnosticada No figura en el algoritmo de la guía para gases ni distensión
Fibra soluble añadida Primera medida del estreñimiento Puede empeorar el meteorismo, así que se ajusta persona a persona

Dos filas de esa tabla merecen leerse juntas. La del carbón activado, porque es la única con una frase legalmente aprobada sobre flatulencia. Y la de los probióticos, porque es la que más se anuncia y la que menos respaldo normativo tiene. La EFSA rechazó prácticamente todas las declaraciones presentadas para bacterias probióticas y «flora intestinal», por cepas insuficientemente caracterizadas o causalidad no demostrada.

Eso no significa que ninguna cepa sirva para nada.

Significa que la promesa genérica del envase no está permitida, y que la información útil es el código de cepa. Las cepas con evidencia citada para el colon irritable en el manual SEMERGEN 2025 son Bifidobacterium longum, Bifidobacterium bifidum MIMBb75, Lactobacillus plantarum 299v, Escherichia coli DSM17252, Saccharomyces boulardii CNCM I-745 y Bifidobacterium infantis 35624.

¿Sirven las infusiones de menta para los gases?

La menta tiene el mejor respaldo regulatorio de toda la fitoterapia digestiva, pero no en forma de infusión.

En la monografía europea del aceite de menta piperita (Mentha x piperita L., aetheroleum, EMA/HMPC/522410/2013), la categoría de uso bien establecido se concede a los preparados en formas sólidas gastrorresistentes de uso oral, y la indicación está escrita así: alivio sintomático de espasmos leves del tracto gastrointestinal, flatulencia y dolor abdominal, especialmente en pacientes con síndrome de intestino irritable. Es el único sitio de este artículo, junto al carbón activo, donde la palabra flatulencia aparece dentro de un texto oficial.

La cubierta gastrorresistente no es un detalle comercial.

Es lo que hace que el aceite llegue al intestino en lugar de liberarse en el estómago, y es la forma en la que se estudió. Una taza de poleo-menta después de comer puede sentar bien, y no hay razón para prohibirla, pero no es la intervención que la Agencia Europea de Medicamentos evaluó.

El mecanismo descrito para esa combinación explica por qué se usa en dolor y distensión. Efecto analgésico por activación de los receptores de frío TRPM8 y efecto espasmolítico por inhibición de los canales de calcio del músculo liso. La combinación de menta piperita con aceite de alcaravea (Carum carvi) se comercializa en España como fitoterápico y aparece en el manual SEMERGEN 2025 como alternativa planteada a los inhibidores de la bomba de protones para quien prefiere un producto de origen vegetal.

¿Y las posturas para expulsar gases o los ejercicios de respiración?

No figuran en ninguna de las fuentes clínicas de esta página, y es honesto decirlo así en lugar de inventar un respaldo. Lo que sí está escrito en las medidas generales del algoritmo español es más aburrido y más sólido: ingesta hídrica adecuada, reducción del estrés, ejercicio físico, dieta rica en fibra ajustada a la tolerancia y un diario de alimentos para identificar los desencadenantes propios.

Que el ejercicio aparezca en esa lista no es un adorno. Es la única de las cinco medidas que se puede empezar hoy, sin comprar nada y sin quitar ningún alimento, y va en el mismo paquete que el control del estrés.

Sobre las posturas concretas hay una precisión útil. El hecho de que no tengan respaldo publicado no las convierte en peligrosas.

Son gratis y probablemente inocuas.

El problema empieza cuando se presentan como tratamiento de un exceso de gases que lleva meses y que nadie ha mirado.

¿Qué alimentos producen más gases?

El NIDDK sí publica una lista concreta, y estos son los alimentos y bebidas que con más probabilidad dan gases porque contienen carbohidratos que el estómago y el intestino delgado no digieren del todo:

Grupo Ejemplos
Frutas y zumos manzanas, melocotones, peras y sus zumos
Verduras crucíferas brócoli, coliflor, berza, col rizada
Legumbres alubias, guisantes, lentejas
Lácteos leche, helado, yogur
Cereales integrales trigo integral y derivados
Bebidas con jarabe de maíz de alta fructosa zumos, refrescos, bebidas deportivas y energéticas
Productos «sin azúcar» caramelos y chicles con sorbitol, manitol, xilitol, eritritol o maltitol

Dos apuntes de la misma fuente que casi nunca aparecen en las listas de internet. El exceso de fibra da más síntomas a algunas personas, y los alimentos ricos en grasa pueden aumentar la hinchazón aunque no produzcan gas por fermentación.

Los lácteos de esa lista merecen un apartado propio, porque detrás puede haber malabsorción de lactosa.

El protocolo de la Sociedad Española de Patología Digestiva maneja una horquilla del 30-40 % de intolerancia en España, y la acompaña de una advertencia que conviene no separar del número. No hay datos de prevalencia recientes, casi todos los estudios disponibles son de los años setenta.

Lo que la SEPD desaconseja expresamente es lo que más se hace. Autodiagnosticarse y suprimir los lácteos de golpe. La prueba disponible es el test de hidrógeno espirado con una carga de 50 g de lactosa, y el manejo es individualizar la cantidad tolerada, porque hay grados de tolerancia y los síntomas dependen de cuánta lactosa se toma de una vez.

Antes de tocar la lista, el NIDDK propone cambiar hábitos, que sale gratis y no quita nada del plato: limitar el chicle, los caramelos duros, las bebidas gaseosas y beber con pajita; no hablar mientras se come; comer más despacio y sentado; y repartir la comida en porciones más pequeñas y frecuentes en lugar de tres comidas grandes.

La guía española, por su parte, recomienda no aplicar la dieta baja en FODMAP de entrada a todo el mundo, por riesgo de restricción nutricional a largo plazo y falta de adherencia. Su sitio en el algoritmo es posterior, cuando las cinco medidas generales ya se han intentado.

Y entre la lista de arriba y una dieta de eliminación está el paso intermedio útil. El diario de alimentos, dos semanas anotando qué se comió, cuánto y cómo fue la tarde siguiente. Eso da una lista corta y propia, que además sirve para la consulta.

Cuando hace falta ir al paso siguiente, la guía prevé derivación a dietista si el cuadro es grave o refractario y hay riesgo de una dieta demasiado restrictiva. Una dieta baja en FODMAP bien hecha tiene retirada y reintroducción; sin la segunda fase se queda en un empobrecimiento permanente del menú.

¿Cuándo el exceso de gases deja de ser cuestión de dieta?

Cuando aparece acompañado.

Estos son los datos que, según los algoritmos españoles de dispepsia y colon irritable, cambian el plan y sacan el problema del terreno de los remedios:

  • sangre en las heces, heces negras o vómito con sangre;
  • anemia, o pérdida de peso no intencionada por encima del 5 % en 6-12 meses;
  • síntomas que empezaron después de los 50 años, o dispepsia de inicio reciente pasados los 55;
  • cambio reciente y mantenido del ritmo deposicional;
  • fiebre, síntomas que despiertan por la noche o una masa abdominal que se palpa.

Con cualquiera de esos datos, la vía es el médico de cabecera, que es quien pide el estudio y decide si corresponde derivar a digestivo.

La lista completa, señal por señal y con lo que corresponde hacer en cada caso, está en la tabla de causas de la hinchazón abdominal. También cuenta como señal la falta de respuesta. La guía calcula que hasta el 15 % de los pacientes sin datos de alarma tienen una enfermedad orgánica detrás, y es en ese grupo donde el tratamiento funcional no acaba de funcionar.

Un caso concreto que confunde a menudo. Los gases con diarrea o con alternancia entre diarrea y estreñimiento pueden apuntar a una parasitosis intestinal, pero ningún síntoma es específico y se confirma con parásitos y huevos en heces, en tres muestras recogidas en días alternos. El recorrido de esa prueba está en cómo se confirma una parasitosis. Si lo que predomina es la dificultad para ir al baño, el camino empieza en estreñimiento.

El SIBO aparece en cualquier búsqueda sobre gases, pero la Sociedad Española de Patología Digestiva recomienda no buscarlo con test de aliento en síntomas digestivos inespecíficos sin factores de riesgo predisponentes. El test con glucosa tiene una sensibilidad del 54,5 % y una especificidad del 83,2 %, de modo que usado como cribado general produce falsos positivos.

Qué resuelve esta página y qué no

Qué resuelve. Qué tiene respaldo legal o clínico entre lo que se ofrece para los gases, con la cantidad y la condición de uso cuando existen, y en qué momento el exceso de gases pasa de ser un asunto de alimentación a un motivo de consulta.

Qué no. No indica dosis para tratar a nadie, no dice qué producto comprar y no interpreta un caso concreto. Los medicamentos de la tabla —espasmolíticos, rifaximina, simeticona dentro de un plan— se prescriben tras valorar a la persona, y esa valoración no se hace leyendo una web.

Por qué no publicamos un truco para expulsar gases en cinco minutos

Porque no lo encontramos en las fuentes. Buscamos en la guía SEMERGEN 2025 y en el registro europeo de declaraciones autorizadas, y no hay ninguna maniobra, postura ni bebida con ese efecto demostrado; lo único con una frase aprobada sobre flatulencia es el carbón activado, y su condición de uso son dos tomas de 1 g alrededor de la comida, no un remedio de urgencia.

Publicar el truco igualmente sería lo fácil, porque es lo que más se busca. El coste lo pagaría el lector: semanas probando gestos mientras el problema real —fibra mal ajustada, un colon irritable sin diagnosticar, una infección por Helicobacter pylori, una parasitosis— sigue donde estaba. En el índice de temas preferimos decir que ese atajo no existe.

Fuentes utilizadas 13

  1. SEMERGEN, Grupo de Trabajo de Digestivo y Fitoterapia: Manual de dispepsia funcional y síndrome del colon irritable, edición de 2025 — algoritmo terapéutico del SII por síntoma predominante: rama de hinchazón y distensión con aceite de menta y alcaravea, espasmolíticos (otilonio, pinaverio, mebeverina, trimebutina, hioscina), simeticona, rifaximina y probióticos; advertencia sobre la fibra soluble y el meteorismo
  2. Manual SEMERGEN 2025: dieta baja en FODMAP y su eficacia según NICE frente a los consejos dietéticos generales, recomendación de no aplicarla de forma sistemática, medidas generales previas (agua, estrés, ejercicio, fibra, diario de alimentos), cepas probióticas con evidencia citada en SII y criterios de alarma de dispepsia y de SII
  3. Manual SEMERGEN 2025: mecanismo del aceite de menta piperita y de alcaravea (efecto analgésico por receptores de frío TRPM8 y espasmolítico por inhibición de canales de calcio del músculo liso) y combinación comercializada en España, planteada como alternativa a los inhibidores de la bomba de protones
  4. Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Dictamen científico que sustenta la declaración autorizada del carbón activado sobre el exceso de flatulencia posprandial, con la condición de uso de 1 g antes y 1 g después de la comida, recogida en el Reglamento (UE) 432/2012
  5. Reglamento (UE) n.º 432/2012 de la Comisión, texto consolidado: lista de declaraciones de salud autorizadas en la UE, donde no figuran ni los probióticos como categoría ni la alcachofa ni el jengibre para digestión
  6. Análisis académico de la política de la EFSA sobre declaraciones de salud de bacterias probióticas bajo el Reglamento (CE) 1924/2006: rechazo generalizado por caracterización insuficiente de cepa o relación causa-efecto no demostrada
  7. NIDDK, instituto estadounidense de salud digestiva, apartado en español sobre el tratamiento de la insuficiencia pancreática exocrina: la terapia de reemplazo de enzimas pancreáticas se indica en la insuficiencia diagnosticada, y el documento no aborda su uso en personas sin ese diagnóstico
  8. Sociedad Española de Patología Digestiva, posición recogida en Gaceta Médica: el test de aliento de SIBO debe reservarse a pacientes con factores de riesgo; con glucosa como sustrato, sensibilidad del 54,5 % y especificidad del 83,2 %
  9. Agencia Europea de Medicamentos (HMPC). European Union herbal monograph on Mentha x piperita L., aetheroleum (EMA/HMPC/522410/2013, revisión 1): la categoría de uso bien establecido corresponde a preparados en formas sólidas gastrorresistentes de uso oral, con indicación de alivio sintomático de espasmos leves del tracto gastrointestinal, flatulencia y dolor abdominal, especialmente en pacientes con síndrome de intestino irritable
  10. NIDDK (National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, NIH), Síntomas y causas de los gases en el tubo digestivo, versión en español revisada en junio de 2021: expulsión de gases entre 8 y 14 veces al día de media y hasta 25 veces como normal, hasta 30 eructos diarios, y aire tragado como segunda vía de entrada del gas
  11. NIDDK, Alimentación, dieta y nutrición para los gases en el tubo digestivo, versión en español revisada en junio de 2021: alimentos y bebidas que con más probabilidad producen gases, cambios de hábitos previos a restringir alimentos, y advertencias sobre el exceso de fibra y los alimentos ricos en grasa
  12. AEMPS, Centro de Información de Medicamentos (CIMA). Ficha técnica de Aero Red 40 mg comprimidos masticables (n.º de registro 36658), simeticona: medicamento sin receta con la indicación autorizada «alivio sintomático de los gases en adultos»
  13. Sociedad Española de Patología Digestiva / FEAD. Protocolo de diagnóstico de la hipolactasia, intolerancia a la lactosa y malabsorción de lactosa en práctica clínica: estimación del 30-40 % en población española con la advertencia de que no hay datos recientes, test de hidrógeno espirado con carga de 50 g de lactosa y recomendación de individualizar la cantidad tolerada en lugar de suprimir los lácteos

Preguntas frecuentes

¿Qué es bueno tomar para los gases?

Con declaración europea autorizada, solo el carbón vegetal activado, y con una condición de uso concreta: 1 g al menos media hora antes de la comida y 1 g poco después. Dentro de un plan médico para el colon irritable, el algoritmo español incluye aceite de menta con alcaravea, espasmolíticos, simeticona, rifaximina y probióticos en la rama de hinchazón y distensión. Los probióticos, como categoría, no tienen declaración aprobada por la EFSA, de modo que lo único comparable entre productos es la cepa concreta y la cantidad por toma.

¿Por qué tengo muchos gases de repente?

Un cambio reciente y mantenido merece consulta en lugar de remedio, sobre todo pasados los 50 años. Los algoritmos españoles tratan el cambio del hábito deposicional, el inicio tardío de los síntomas, la pérdida de peso no buscada, la anemia y el sangrado como datos que obligan a estudiar antes de tratar. Un aumento de gases que coincide con haber añadido fibra o suplementos de fibra tiene otra explicación más simple: la propia guía advierte de que la fibra soluble puede empeorar el meteorismo en algunas personas.

¿Las infusiones para los gases funcionan?

La menta piperita tiene respaldo europeo de uso bien establecido, pero en cápsulas gastrorresistentes y para el síndrome de intestino irritable, no en forma de infusión. La diferencia importa porque la cubierta es lo que lleva el aceite hasta el intestino, y es así como se estudió. Tomar una infusión digestiva no está contraindicado, pero no equivale al preparado que evaluó la Agencia Europea de Medicamentos.

¿Los probióticos quitan las flatulencias?

Algunas cepas concretas mejoran la flatulencia, el dolor y la distensión en el colon irritable según el manual SEMERGEN 2025, con la advertencia de que el efecto a largo plazo es incierto. Las cepas citadas se identifican con código, no solo con el género: MIMBb75, 299v, DSM17252, CNCM I-745 y 35624 son ejemplos. Un envase que solo dice «Lactobacillus» no permite saber si contiene alguna de ellas.

¿El carbón activado sirve para los gases?

Es el único ingrediente de la categoría con una declaración de salud autorizada en la Unión Europea que menciona la flatulencia: contribuye a reducir el exceso de flatulencia después de las comidas. La autorización lleva incorporada la dosis con la que se obtuvo ese resultado, 1 g antes y 1 g después de la comida, y esa cantidad es la que hay que comprobar en el envase antes de comparar precios.

¿Cuándo hay que ir al médico por gases?

Cuando hay sangre en las heces, heces negras, anemia, pérdida de peso no intencionada, fiebre, síntomas que despiertan de noche, una masa que se palpa, dificultad para tragar o vómitos repetidos. También si los síntomas empezaron después de los 50 años, si el ritmo deposicional ha cambiado de forma mantenida o si un plan razonable no ha dado resultado en semanas. La puerta de entrada es el médico de cabecera, que pide las pruebas y decide la derivación.

Aviso médico. Lo que hay en esta página son datos de una guía clínica española y del registro europeo de declaraciones de salud, con sus enlaces. No es una consulta ni una recomendación individual. Los medicamentos mencionados aparecen porque están en el algoritmo publicado, no para que nadie los inicie por su cuenta.